Thrasher Magazine

¡¡¡BOOM!!! Desde el lanzamiento de su primera revista hace ya 40 años, la empresa ha continuado aumentando su prestigio y difundiendo la cultura cool. Han conseguido expandir el valor de su marca a través del espíritu de la juventud. Además, han evolucionado y transitado integralmente en su marketing, haciendo uso de las nuevas redes sociales para conectar con su público.

 

Thrasher ha conseguido dominar el videomarketing siendo una de las empresas pioneras en la producción de contenido periódico. Este nuevo marketing digital basado en vídeos muy atractivos y entretenidos, ha ayudado a ampliar el ‘branding’ de la marca. Mediante las redes sociales, han logrado un crecimiento exponencial en sus ventas.

 

 

Una buena marca, ya sea de ropa o de otro nicho diferente, debe conectar con su potencial cliente definiendo perfectamente sus ‘core values’, que es la identidad de marca, y aprender a transmitir estos en las nuevas plataformas de comunicación. Es importante entender el contenido que publican y su finalidad, ya que Thrasher basa este contenido en una estrategia de ‘branding’ muy bien definida, y con un fin concreto.

 

Pero, ¿por qué vende Thrasher si no tiene ni la mejor calidad ni los mejores productos? Vende por tener una gran imagen de marca, unos valores e identidad propia. Es decir, venden con la psicología. Mediante la creación de una imagen única proyectada por skaters e influencers, pegatinas, monopatines, ropa, revistas, etc; difunden un mensaje propio: la ‘cultura cool’.

 

 

La marca hace uso del llamado ‘influencer marketing’. Contratan figuras de renombre dentro del mundo del skate para promocionar su marca y productos. Así combinando con los efectos Halo y Reality show pretenden transferir las cualidades de sus estrellas a los clientes, a través de su producto. Un ejemplo de ello, sería un buen skater que patrocina unas zapatillas. El efecto Halo es pensar que si las compras serás tan buen skater, y tendrás el mismo rollo ‘cool’ y otras cualidades de esa persona. Mucha gente al verlo piensa «quiero ser como esa persona y necesito los productos que usa».

 

 

Es innegable el hecho de que la gente conecta más con las personas que comparten su vida personal. Cuánta más cercanía consigues generar con el cliente, más probabilidades hay de que te compren. Todas estas oleadas de visitas tratan de convertirse en clientes a través del community management.

 


También ocurre un fenómeno muy característico y es que, ninguna marca quiere ser la segunda en su categoría, por lo que se crean subcategorías, también llamados pequeños océanos azules. Subnichos dentro del nicho de mercado combinando diferentes categorías: punk y skate, rebeldes y skate, streetwear y skate; y se crean marcas alrededor de ello. Entre todos, Thrasher domina el ‘cool & skate’. Tratan de contratar a profesionales que muestren y representen esos valores. De esta manera los clientes tienen más facilidades de identificarse con uno u otro.

Tras décadas de trabajar en su imagen de marca, el mundo del skate empezó a percibir con gran estima su revista, donde se entregaba el premio al mejor skater del año ‘SKATER OF THE YEAR’, que otorgaba un gran reconocimiento. Con la aparición de redes sociales como Youtube o Instagram, muchos profesionales y skaters de moda solo tenían en mente una cosa: colaborar con la marca en un video o aparecer en la portada de la revista. Thrasher destaca no solo por su originalidad, sino también por su constante innovación, que reúne a una enorme comunidad que crece con cada publicación.


El equipo de Thrasher conoce perfectamente a su cliente potencial. Estos son jóvenes que se puedan sentir identificados con los valores y la imagen de la marca, y a partir de ello deseen comprar. La marca ha conseguido conectar perfectamente con este segmento haciendo un uso impecable de las redes de comunicación audiovisual. La gente compra cosas que representen la identidad de uno mismo, y los clientes de Thrasher transmiten esta identidad haciendo uso de sus productos.


Sin embargo el nicho del monopatín es bastante limitado, es por eso que se trata de mezclar el entretenimiento con la educación en el sector. Mediante los vídeos, personas ajenas al mundo del skate empiezan a percibirlo como algo interesante, y a través de esta educación se consigue agrandar el mercado. La visibilidad de la marca también la amplían colaborando con otras empresas, como Supreme, con la que comparten valores y con quién han cooperado en alguna ocasión.

Por estas razones, Thrasher ha logrado escalar su marca de ropa, dándose a conocer en todo el mundo.



Autores: Ángel Botas Pérez de Albéniz, Óscar Lanz y Daniel Vílchez Villar

 


Daniel