¿El color importa?

Los colores son uno de los conocimientos más básicos que nos imparten desde nuestros primeros años de vida. No obstante, nos enseñan a distinguirlos e identificarlos, pero no qué función tiene cada uno de ellos. Dicho de otro modo, ¿cómo influye el color en nuestros pensamientos, decisiones y rutinas del día a día?. Es algo que no nos suelen explicar y que puede llegar a ser muy interesante e incluso importante de cara a interactuar con los demás.

 

Para comprender los colores, sus reglas y características, existe la Teoría del Color. Sin embargo, eso es lo que ya nos han enseñado. Más allá de ese saber, existe un mundo místico, mental, en el que color y mente se “fusionan”. Dicha fusión da lugar a la Psicología del Color. 

 

La definición es simple, hasta intuitiva, significa que, en función de cual estemos observando, los colores pueden guiar a las emociones y moldearlas. Quizás mi forma de entenderlo parezca un poco rebuscada y abstracta. Pero piénsalo una segunda vez, ¿qué hay más abstracto que espectros electromagnéticos que se reflejan para formar dichos colores? Bueno, esta pregunta puede encontrar respuestas como las matemáticas o el resto de la física, pero no nos desviemos. Quédate con la idea que, color y emoción, van de la mano.

 

Antes de desarrollar más a fondo la idea con la que nos acabamos de quedar, permíteme contarte un par de curiosidades. Resulta que cuando observamos un color, el azul del cielo por ser simple, absorbe todos los colores menos el propio azul que es el que nosotros percibimos, pero esta movida se la dejaremos a los físicos. También habrás escuchado alguna vez que percibimos mejor el color que algunos animales. Completamente cierto, por ejemplo los perros, que perciben una paleta menos variada que los humanos. También en España se asocia el rojo como color más estimulante para los toros, ante el cual reaccionan, aunque no sea la relación más verídica, es un ejemplo que enlaza con la psicología del color.

 

Volviendo a nosotros, los seres humanos, también nos encontramos constantemente con reacciones emocionales ante los colores. Probablemente no lo notes considerablemente ya que está integrado en nuestra mente y a priori puede parecer insignificante. Pero es todo lo contrario, seguro que recuerdas alguna situación en la que has tenido pensamientos acerca de algo por su color y ni siquiera te has dado cuenta. 

Lo más sencillo es pensar en ropa, recordar lo bien que vestía alguien, seguramente llevaba una buena combinación de colores la cual puedes recordar todavía. Hay múltiples ejemplos y situaciones en tu día a día para las cuales el color es vital en la forma en que las percibes. Algo más cercano, tu propia casa, ¿cómo te hace sentir?. Su disposición y decoración es algo fundamental para tu confort. Fíjate en los colores, pueden llegar a transmitirte desde tranquilidad, hasta entusiasmo o percepción de elegancia.

 

Así pues, pueden existir combinaciones de tonalidades, acordes cromáticos, que te hagan sentir una emoción concreta. Aún centrándome en los colores, te explicaré brevemente el significado de algunos, tampoco nos tenemos que enrollar en cada uno de ellos.

 

Podemos diferenciar entre dos tipos de colores, para empezar, los colores cálidos. Como bien su nombre indica, transmiten una sensación de calor, no literalmente, pero pueden percibirse como cercanía, vitalidad, alegría y entusiasmo. Entre los más conocidos encontramos el rojo (pasión, alerta), el amarillo (optimismo), o naranja (diversión, juventud). Estos tienen sus “opuestos”, me refiero a los colores fríos que llegan a asociarse con la nostalgia, soledad, serenidad, incluso profesionalidad. Con representantes como el azul (seguridad, confianza), el verde (naturalidad, equilibrio), o el violeta (imaginación, elegancia). Estos son algunos de los colores principales y algunos pueden contener más significados, pero no nos explayaremos mucho más en ellos ya que hay muchos artículos que podrás encontrar con sus explicaciones. También cabe destacar que existen colores neutros, blanco, gris o negro, que transmiten lujosidad, exquisitez. Algunos hasta pueden cambiar el significado a otros colores, como el negro, que puede insertar un sentimiento negativo al combinarlo con otro como puede ser el rojo.

 

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Si bien hemos visto que en tu vida cotidiana los colores pueden influenciar tu mente, no podemos pasar por alto el sector empresarial y el marketing. Siendo también de nuestro día a día, las empresas controlan más que nadie qué color utilizan para acercarse a sus clientes. Y es que no es lo mismo presentar, por ejemplo, un traje de color naranja que puede llegar a resultar gracioso, a uno negro que aporte seriedad y elegancia. 

 

Lo mejor que tiene la psicología del color es que se puede aplicar a la mayoría de las cosas. Hablamos de productos, videoclips de música, películas, portadas de libros… y cualquier cosa que te venga a la mente que puedas percibir mediante la vista. Presta atención la próxima vez que vayas de compras, o en los anuncios de la televisión o cualquier plataforma digital. Encontrarás si indagas un poco más en ellos, que el color es fundamental para que el consumidor se interese en el producto.

 

Ahora que sabes un poco más sobre los colores, podrás estar más atento en tu día a día. Integrarlo en tus decisiones para provocar unas emociones concretas. Identificar el mensaje y percepción que las marcas intentan transmitir. Y lo más importante de todo sobre los colores, saber que efectivamente, no son un mero conocimiento que nos imparten tan solo para saber distinguirlos. Son todo un mundo psicológico super interesante y del cual se puede sacar provecho a la hora de reflejar un sentimiento o pensamiento, tanto en el ámbito cotidiano, como en el empresarial. Elige bien cómo quieres que te perciban los demás.